Chef’s Table: Jeong Kwan, La Comida del Templo

Jeong Kwan – Monja Budista surcoreana

En la última entrega del canal Netflix de la serie de documentales Chef’s Table. Una serie de cocineros de diferentes puntos cardinales del planeta se presentan dando a conocer su propuesta de valor y esto hace parte la ideología que esta serie contiene, la más curioso de esta última entrega; se encuentra un personaje que trasciende no solo en su perspectiva culinaria, sino en su estilo de vida, de cómo lo combina y lo Diseña según el Budismo, la filosofía Zen y el concepto de Comunicar a través de los Alimentos.

Raíz de loto en vinagre

Jeong Kwan es una monja Budista en el templo Baekyangsa en Corea del Sur. Ella a través de Budismo ha sabido direccionar su estilo de vida de mantener la paz y serenidad mental a través de los diversos alimentos que cosecha, transforma, cocina y comparte con sus colega en el templo y demás visitantes. Es una mujer muy peculiar y ejemplar para la cultura capitalista occidental, ya que con poco vive en un universo de posibilidades y con libertad cocina con los productos de la huerta del templo, mantiene una cultura alimentaria vegetariana y sin grandes lujos y además mantiene tradiciones culinarias ancestrales de las cocinas de los templos Budistas en Corea del Sur, lo que se le puede hasta catalogar como una portadora de tradiciones culinarias de este país.

Kimchi de Col – Repollo

Hay que aclarar que Jeong Kwan no es Cocinera profesional, ella ante todo aclara que es monja y por lo tanto su trabajo principal reside en el trabajo entre la mente el espíritu, el bienestar y vivir el presente. Esta monja cocina como ejercicio espiritual, pero el resultado de su sazón, energía y estilo ha permitido que grandes cocineros de occidente, coloquen mucha atención en ella y los medios especializados también han logrado poner el ojo sobre Jeong y este medio no titubeó en escribir sobre el tema de debido a la particularidad de esta cocinera COMUNICA, a través de su cocina sobre aspectos del Budismo y que este puede llegar ayudar a las personas en general.

Ella dice que “Con los alimentos podemos compartir y comunicar emociones. Es el acto de compartir lo que realmente se está comiendo. Por lo que no hay diferencia entre cocinar y buscar el camino de Buda”.

Cuando se está allí se puede percibir en el documental, que la cocina y los saberes que se tiene en este templo, son un cambio de vida y formar del comer o mejor dicho saberse realmente alimentarse, dentro de un estilo de vida que se puede seguir.

Baru Gongyang, comida formal monástica

El cocinero francés Eric Ripert (Restaurante Le Bernardin), habla de que la cocina de esta monja es espontánea en la forma en que se hace y prepara, es compasiva con los demás, tiene un gran conocimiento en Budismo en general, tiene grandes habilidades como cocinera y su estilo rompe barreras y quiebra las reglas preestablecidas en algunos cánones que aún vive la alta cocina.

La comida secular Budista se concentra en crear una energía dinámica, pero la cocina de Jeong tiene el propósito de mantener la mente calma y estática.

Hongo Shiitake hervidos en salsa soya

Cuenta que ella no usa cinco ingredientes en su cocina que son el ajo, la cebolla, los chalotes, cebollines y los puerros; ya que son alimentos o ingredientes que son fuertes de energía espiritual. Sí llega a haber un exceso de esa energía, no se permitirá que el espíritu del monje logre un estado de calma, por lo que puede llegar a ser una gran distracción a la hora de la meditación.

Uno de los fundamentos de Budismo o de la Filosofía Budista Zen es el minimalismo, llevado a la sencillez – simpleza, que esto hace parte de la cotidianidad y la comida en el templo recurre a condimentar sus platos con especias como cúrcuma, pimienta de Sichuan, pimienta marrón, shiso, salsa soya, sal y pasta de chile; estos ingredientes al contrario de los anteriormente mencionados; ayudan a despertar la mente y mantiene la consciencia despierta. La idea es que este tipo de perspectiva culinaria esté conectada con la energía espiritual.

Myeongi sazonado

Jeong usa el sentido de consciencia en el clima, en el humor, en el manejo de energía que es base fundamental en el Budismo sobre lo que se le llama estar consciente y su estilo de vida en la forma de transformar y consumir los alimentos invita estar siempre atentos.

Kimchi Blanco

Una de las características más increíbles de Jeong es el uso del tiempo en los alimentos y esto no solo se usa únicamente en la comida del templo, sino en la cocina tradicional de Corea del Sur. La fermentación es un juego de paciencia y tiempo y este ejercicio se ve reflejado en un plato o forma de preparación que mundialmente se conoce como Kimchi. Ella prepara y deja hacer diversos tipos de Kimchi en el templo y también trabaja muy bien lo que es la salsa soya, que ella cuenta que es una de sus grandes aficiones y es vital en su estilo de cocina, ya que es la base de sus aderezos como un tesoro de carácter familiar que puede pasar de generación en generación y hay diversos tipos de salsa soya, dependiendo del tiempo de añejamiento – fermentación que toma para tener una excelente salsa.

Té de flor de loto

Otro tipo de ejercicio que se tiene, con respecto al tema del tiempo es la huerta del templo. Las plantas nacen y crecen a la energía del universo, a la tierra y la labor humana y por esto, es que ella usa la agricultura “orgánica” para la huerta; en la que deja crecer las plantas y vegetales a su antojo por lo tanto la huerta y el bosque se juntan en armonía. La misma filosofía Budista Zen la impone en el trabajo de la huerta, poner compasión, amor y buena energía es aplicado al sembrar, cultivar, cosechar y recoger, que luego esto sigue siendo transmitido al transformar – cocinar los alimentos. Es como un compartir entre la cocina, el producto, la huerta y el universo con el hombre.

Berenjena al vapor con frijoles rojos y chiles

Cocinar vegetales con la mente serena e iluminada, invita a tener productos de la huerta no solo “orgánicos” sino vegetales felices y alegres. Jeong quiere comunicarse con todos a través de los alimentos.

Ella cocina para que el mundo se una a través de los alimentos saludables, felices y prósperos. Ella piensa que no enseña a sus estudiantes y cercanos… ella COMUNICA. Da lecciones sobre el espíritu, la definición de la comida en el templo, los monjes que la consumen; dando a conocer el cómo a través de estos alimentos preparados, se puede cambiar a sí mismo.

Verduras en Escabeche en bambu

Para saber si los alimentos que se intervienen culinariamente son buenos o no, Jeong los sentidos: para ella los sentidos son el cuerpo, la sensación, la percepción, la intención y la consciencia.

El estilo de cocina de Jeong, no es una cocina de Ego, no le gusta competir, entre monjas o templos, por lo que comparte que la creatividad y el ego no pueden ir juntos, sí te liberas de la comparación y de una mente celosa, tu creatividad se abre sin límites. Así como cuando el agua surge de la montaña, la creatividad surge a cada momento.

Rollo de jujube en ginseng fresco con pepino, castañas y jengibre

“No debes ser tu propio obstáculo”.

“Debes poseer el entorno, el mundo fenomenal a tu alrededor”.

“Debes poder moverte con libertad dentro y fuera de tu mente eso es ser libre”.

“No hay forma de que no se libere tu creatividad. No hay ego de qué hablar”.

“Cocino como una forma de meditación”.

Debe haber una especie de tranquilidad en este estilo de vida. La filosofía Budista se trata de estar en el presente, respetar los ingredientes, al plantar, hacer las personas felices, de cómo se es feliz en el proceso.

Con esto se puede concluir que la comida del templo tiene una serie de historias (Narrativas), que tiene una carga filosófica, energética, emocional que lleva a un bien estar para el cuerpo y el alma por así decirlo en el que mantener la mente sincronizada con el cuerpo para tener una estado de consciencia alerta y pleno es vital para cualquier estilo de vida, y una de las opciones que se ve y se “degusta” es desde la comida del templo que te permite mantener ese balance tan deseo en todos y el comer es parte que sopesa ese balance.

@franjiba

0 comments on “Chef’s Table: Jeong Kwan, La Comida del TemploAdd yours →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *